A veces te pasas la vida tratando de descubrir lo que quiere decir. Horas, minutos, segundos desperdiciados sin sentido alguno. Me pregunto ¿Cuántas personas vivimos en el mundo ahora? ¿Cuántas ya han muerto? Estoy segura que la respuesta a mi segunda pregunta es mayor.
Ahora mismo me siento sola. No sé si lo esté. Quizá no pero así me siento. El alma se me desgarra en mil pedazos y el corazón grita de dolor y mis ojos se llenan de lágrimas, tengo un nudo en la garganta que termina en mi pecho.
Siempre le he tenido miedo a los cambios, normalmente porque no se que viene después de uno. He llorado y me encuentro desesperada. Veo como el tiempo pasa y mi vida se desacomoda. Con las rodillas contra el pecho siento la sangre correr por mis venas y el corazón se cansa de seguir latiendo. No sé qué hacer.
No saber de mí. Eso es lo que ahora quiero. Deseo llorar hasta quedarme seca y gritar hasta que mis cuerdas bocales se rompan y el aire se crispe y todo quede en silencio. Deseo saber que pasara mañana. Si las cosas irán bien o no.
No sé qué pensar. No sé que querer. Estoy destrozada y la lluvia la siento seca y el frio no me hace temblar. No siento calor ni dulzura, no soy capaz de describir mis emociones, solo sensaciones. No sé si es tristeza o amargura o dolor o costumbre o amor.
No me he dado cuenta de cómo la noche llego, no vi como se fue la luz y llego la oscuridad. Tengo los ojos rojos y la cabeza me estallara. Darle tiempo al tiempo no es lo que quiero. No es lo que necesito. Pero nada es como queremos que sea, podemos organizarnos la vida entera y es la vida quien se trata de reorganizar todo.
No creo en el futuro porque nadie tiene seguro que mañana despertara, sigo creyendo en el hoy y solo eso. Ni siquiera creo en el pasado ¿Cómo estar segura de que no ha sido una ilusión de mi mente? ¿Cómo se que la voz de mi alma ha hablado? Nada funciona a nuestro favor, nosotros debemos funcionar al favor de nada.
Simples personas que no tenemos idea de a que hemos venido. No creo que algún día descubramos que es lo que queremos, ni siquiera sé si llegara algún día, me aferro a esa idea porque quizá eso sea lo único que queda, todo llega a un punto final y en todos es de lo único que no escapamos, la muerte. Pero tengo que hacerme a la idea de que este cáncer está acabando conmigo y más temprano que tarde mi final llegara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario